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ECONOMÍA - noviembre 6, 2023

Tasas de interés y política monetaria

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En el ámbito económico, las tasas de interés, conocidas también como tipos de interés, hacen referencia a la cantidad de dinero que se cobra o paga en un determinado período por cada unidad de capital invertido. También se define como el costo del dinero en un lapso de tiempo específico o el rendimiento generado por una inversión en una unidad de tiempo.

Un Vistazo a la Historia de las Tasas de Interés

Transformación de la Percepción Histórica sobre el Cobro de Intereses

En tiempos históricos, el cobro de intereses solía considerarse ilícito, injusto y hasta pecaminoso. Sin embargo, a lo largo del tiempo, este punto de vista ha evolucionado y se ha vuelto una práctica común e incluso virtuosa en la actualidad.

Deuda e Interés en las Religiones Abrahámicas

Tasas de interés

Dentro de las religiones abrahámicas, como el judaísmo, el cristianismo y el islam, el cobro de intereses por una deuda era considerado un pecado, y se culpaba al banquero que prestaba con interés y usura, no al deudor que necesitaba un préstamo. Según González Faus (2012), basándose en los escritos de Walter Benjamin, argumenta que el rico ya ha satisfecho sus necesidades básicas y, por lo tanto, el resto de su dinero ya no le pertenece, y es él quien tiene la obligación de devolverlo, creando así una deuda. Desde esta perspectiva, el capitalismo se convierte en una religión que culpa al deudor y no a la laicidad, como sostienen los líderes religiosos. González Faus sugiere que la idolatría del capitalismo es la causa principal de la crisis del cristianismo en el mundo rico, más que la secularización que preocupa a la iglesia.

Edad Media – El Pecado de la Usura

Durante la Edad Media europea, la tradición judeocristiana seguía presente, y el cobro de intereses se consideraba inaceptable según las doctrinas católicas. Se argumentaba que el tiempo, involucrado en el cobro de intereses, se consideraba propiedad divina. Cobrar por el uso temporal de un objeto o dinero se veía como un comercio con la propiedad de Dios, lo que llevó a la prohibición de cobrar intereses bajo pena de excomunión. Más tarde, Tomás de Aquino argumentó que cobrar interés equivalía a cobrar dos veces: por el objeto y por su uso, lo que lo convirtió en el pecado de usura.

Renacimiento – Emergencia del Beneficio Mutuo como Aceptable

La situación comenzó a cambiar en el Renacimiento, cuando los préstamos dejaron de utilizarse principalmente para el consumo y empezaron a desempeñar un papel fundamental en la prosperidad de ciudades y regiones. En este contexto, la Escuela de Salamanca propuso una nueva visión de los intereses: si la persona que recibe el préstamo lo hace para obtener un beneficio, quien lo otorga tiene derecho a una parte de ese beneficio. Esto se basa en la idea de que prestar dinero implica asumir un riesgo y perder la oportunidad de beneficiarse de ese dinero de otras formas, lo que se conoce como costo de oportunidad.


Estas nuevas ideas sentaron las bases para considerar el dinero como una mercancía que, al igual que cualquier otra, puede comprarse, venderse o alquilarse. Un importante contribuyente a esta perspectiva fue Martín de Azpilcueta, uno de los miembros más destacados de la Escuela de Salamanca. Según su teoría, las personas prefieren recibir un bien en el presente en lugar de en el futuro, lo que implica una diferencia de valor. En consecuencia, el interés representa un pago por el tiempo durante el cual una persona se ve privada de ese bien.

La Tasa de Interés en la Época Moderna

Los Primeros Estudios Formales del Interés

Los primeros estudios formales sobre el interés se encuentran en los trabajos de Mirabeau, Jeremy Bentham y Adam Smith durante el surgimiento de las teorías económicas clásicas. Para ellos, el dinero se somete a la ley de oferta y demanda, convirtiéndose en el precio del dinero. Posteriormente, Karl Marx profundizó en las consecuencias de esta transformación del dinero en una mercancía, que describió como la aparición del capital financiero.

Estos estudios permitieron al Banco Central de Francia intentar controlar las tasas de interés a través de la oferta de dinero antes de 1847.

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Conceptos Avanzados en la Época Moderna

A principios del siglo XX, Irving Fisher incorporó al estudio de este fenómeno varios elementos que lo afectaban, como la inflación, introduciendo la diferencia entre las tasas de interés nominal y real, que más tarde se conocería como la Hipótesis de Fisher. Fisher retomó la idea de la Escuela de Salamanca y argumentó que el valor tenía una dimensión no solo cuantitativa, sino también temporal. Para él, la tasa de interés medía la relación entre el precio futuro de un bien y su precio actual en términos de los bienes sacrificados en el presente para obtener ese bien en el futuro.

Hoy en día, la concepción de las tasas de interés, tanto en el ámbito académico como en las instituciones financieras, está fuertemente influenciada por las perspectivas de John Maynard Keynes y Milton Friedman.

Las Tasas de Interés como Instrumento de la Política Monetaria

Perspectiva de la Política Monetaria

Desde el punto de vista de la política monetaria estatal, una tasa de interés alta estimula la inversión, mientras que una tasa de interés baja fomenta el consumo. Por lo tanto, el Estado interviene en las tasas de interés con el fin de promover el ahorro o el consumo, según los objetivos macroeconómicos generales.

Las tasas de interés «reales» al público se determinan a través de:

  1. La tasa de interés establecida por el banco central de cada país para préstamos (del Estado) a otros bancos o para préstamos entre bancos (la tasa interbancaria). Esta tasa se ajusta según la política macroeconómica del país, generalmente con el objetivo de promover el crecimiento económico y la estabilidad financiera.
  2. La situación en los mercados de acciones de un país determinado. Si los precios de las acciones aumentan, la demanda de dinero (para comprar acciones) aumenta, y con ello, la tasa de interés.
  3. La relación con la «inversión similar» que el banco habría realizado con el Estado en caso de no prestar dinero a un individuo. Por ejemplo, las tasas fijas de hipotecas se basan en los bonos del Tesoro a 30 años.

Aspectos Macroeconómicos de las Tasas de Interés

La macroeconomía se enfoca en el impacto de las tasas de interés en otras variables económicas, como la producción, el desempleo, el dinero y la inflación o deflación.

La Tasa de Interés como Clave de la Economía

La tasa de interés, expresada en porcentajes, representa un equilibrio entre el riesgo y el potencial de ganancia en el uso de una suma de dinero en una situación y un momento específico. De esta manera, la tasa de interés es el precio del dinero, que se debe pagar o cobrar por prestarlo o pedirlo prestado en una situación determinada. Las tasas de interés pueden variar según el tipo de inversión y el riesgo asociado. Por lo tanto, las tasas de interés serán más bajas para bonos del Estado, más altas para depósitos a largo plazo en un banco privado y aún más altas para inversiones en sectores industriales de mayor riesgo.

Tipos de Interés en los Mercados Financieros

El mercado financiero, donde se negocian valores como bonos, acciones y futuros, fija tipos de interés para cada clase de activos, basándose en factores como las expectativas de inflación, el riesgo asociado al activo y la liquidez del mismo.

Clasificación y Concepto de los Tipos de Interés

Las tasas de interés bancarias se dividen en activas, pasivas y preferenciales.

  • Tasa de interés activa: Es el porcentaje que las instituciones bancarias cobran por los diferentes tipos de servicios de crédito a los usuarios.
  • Tasa de interés pasiva: Es el porcentaje que paga una institución bancaria a quienes depositan dinero.
  • Tasa de interés preferencial: Es un porcentaje inferior al «normal» que se aplica a préstamos destinados a actividades específicas promovidas por el gobierno o instituciones financieras.

Tipos de Interés Nominales y Reales

Los tipos de interés se ajustan en función de la tasa de inflación. El tipo de interés real se refiere a la rentabilidad nominal de un activo descontando la pérdida de valor debido a la inflación. El tipo de interés nominal incluye tanto el tipo de interés real como la tasa de inflación. Si el tipo de interés nominal es igual a la tasa de inflación, el prestamista ni gana ni pierde, y el valor futuro es igual al valor presente. Cuando la tasa de inflación es superior al tipo de interés nominal, se produce un tipo de interés real negativo y una rentabilidad negativa para el prestamista o inversor.

Tasas de Interés Fijas y Variables

La distinción entre tipos de interés fijos y variables se aplica en diversas operaciones financieras, económicas y hipotecarias.

  • En un interés fijo, se aplica un mismo porcentaje sobre el capital durante todo el período del préstamo o depósito.
  • En un interés variable, el porcentaje aplicado cambia con el tiempo, compuesto por un índice o tipo de interés de referencia y un margen diferencial.

Tasas de Interés Positivas y Negativas

Las tasas de interés son positivas cuando son mayores a cero y negativas cuando son menores a cero. En tiempos de estancamiento económico, las tasas de interés suelen disminuir para estimular la economía. Incluso en casos extremos, los bancos centrales pueden llevar las tasas de interés por debajo de cero para fomentar la inversión y el movimiento del dinero.

La evolución de las tasas de interés, como el Euribor, ha mostrado fluctuaciones significativas a lo largo del tiempo, incluyendo periodos de tasas negativas. La crisis financiera de 2008 y la Gran Recesión han llevado a tasas de interés cercanas a cero y, en algunos casos, a tasas negativas en varios lugares del mundo. Por ejemplo, en Europa, el Euribor descendió por debajo de cero en 2016, mientras que la Federal funds rate se ha mantenido cerca de cero desde 2008.

Interacción entre Política Monetaria y Desarrollo Económico

La interconexión entre las tasas de interés y el progreso económico genera extensas controversias, que tienen ramificaciones directas en la implementación de la política monetaria. Esencial en esta discusión es cómo se fija la tasa de interés y la metodología que se emplea para su ajuste. La opinión dominante actual, que desafía los principios monetaristas, postula que el banco central no puede ejercer un control absoluto sobre la cantidad de dinero en circulación, aludiendo a que el dinero actúa más como una respuesta de deuda al banco central en lugar de un activo controlado exógenamente.

Análisis de la Estipulación de Tasas de Interés

El debate entre el consenso clásico actualizado y las teorías económicas alternativas se centra en la fijación de las tasas de interés. La escuela tradicional revitaliza las doctrinas de la corriente monetaria de principios del siglo XX, sugiriendo que las tasas de interés deben gravitar alrededor de una ‘tasa natural’ que se ve influenciada por la política de reservas del banco central y los índices de inflación. En contraste, las perspectivas heterodoxas abogan por una visión en la que el banco central juega un papel distributivo en la administración de las tasas de interés, definiendo diversas reglas para su cálculo y ajuste.

El Impacto de las Tasas de Interés en la Política Monetaria

La estrategia de las autoridades monetarias, inspirada en el consenso clásico moderno, coloca las tasas de interés en un lugar preponderante para el logro de una tasa de empleo estable que no incite al aumento de la inflación. Los ajustes en las tasas de interés repercuten en la demanda global, lo cual influye en los niveles de precios y, por ende, en la inflación. El banco central regula estas tasas con base en metas inflacionarias específicas, tomando como referencia la conocida Regla de Taylor.

En tal contexto, se sugiere que una reducción de las tasas de interés podría ser la respuesta adecuada ante un nivel de producción inferior al deseado, influenciando principalmente las tasas a corto plazo y, eventualmente, el gasto privado. Sin embargo, la estabilidad de los precios sigue siendo el foco principal, relegando el crecimiento económico a un segundo término.

La Respuesta de la Política Monetaria ante las Crisis Económicas

Las políticas de expansión monetaria han sido la herramienta de elección para abordar crisis económicas recientes, como la crisis financiera global del 2007/2008. Las medidas iniciales de la Reserva Federal se centraron en reducir la tasa de interés referencial a mínimos históricos, seguido de un esquema de alivio cuantitativo diseñado para estabilizar las instituciones financieras y aumentar la liquidez, estimulando así la concesión de créditos para impulsar la producción y el empleo.

Este impulso de la política monetaria se encontró con la realidad de que la inflación puede ser influenciada significativamente por los costos y que las expectativas económicas son vitales para la recuperación del consumo y la inversión privados. Estos elementos resaltan la complejidad de usar las tasas de interés como herramientas exclusivas para la recuperación económica.